Cuando un nicaragüense
emigra, además de su maleta, sus temores e ilusiones, lleva consigo
todos sus recuerdos más queridos. Con el correr de los años, algunos
temores desaparecen, nuevos florecen y las ilusiones y sueños cambian a
medida que ganamos nuevas experiencias. Sin embargo, no hay un solo
día que un pinolero no recuerde con nostalgia y cariño los
placeres más grandes que le regaló su patria: los olores, sabores,
lugares y palabras que reconoció de niño y que atesora celosamente con
respeto y devoción en lo más profundo de su corazón.
Bienvenido(a) a Nicaragua de mis Recuerdos, un sitio dedicado a todos los nicas que como yo, dejamos el país hace muchos años pero queremos transmitir de alguna manera nuestras raíces y cultura a nuestros hijos nacidos en paises extranjeros. Esas futuras generaciones que como único enlace a nuestra patria, tienen los cuentos, las leyendas, los poemas, fotos y canciones que podamos dejarles como herencia. La única manera que nuestra descendencia pueda respetar y abrazar nuestra identidad cultural es a través del conocimiento, puesto que nadie aprende a amar lo que no conoce.
Nicaragua de mis recuerdos ha sido un proyecto que ha venido creciendo en los últimos seis años gracias a la colaboración de lectores que me han ayudado con su conocimiento y experiencia. Es gracias a todos ustedes que he podido rescatar de alguna manera nuestra idiosincrasia, la riqueza de nuestras tradiciones e imaginación, la elocuente forma de expresarse de nuestra gente, la sabiduría de nuestros ancianos, la belleza de nuestros paisajes y la grandeza de nuestros artistas para todos aquellos que estén interesados en conocer el corazón de nuestra gente.
Bienvenido(a) a Nicaragua de mis Recuerdos, un sitio dedicado a todos los nicas que como yo, dejamos el país hace muchos años pero queremos transmitir de alguna manera nuestras raíces y cultura a nuestros hijos nacidos en paises extranjeros. Esas futuras generaciones que como único enlace a nuestra patria, tienen los cuentos, las leyendas, los poemas, fotos y canciones que podamos dejarles como herencia. La única manera que nuestra descendencia pueda respetar y abrazar nuestra identidad cultural es a través del conocimiento, puesto que nadie aprende a amar lo que no conoce.
Nicaragua de mis recuerdos ha sido un proyecto que ha venido creciendo en los últimos seis años gracias a la colaboración de lectores que me han ayudado con su conocimiento y experiencia. Es gracias a todos ustedes que he podido rescatar de alguna manera nuestra idiosincrasia, la riqueza de nuestras tradiciones e imaginación, la elocuente forma de expresarse de nuestra gente, la sabiduría de nuestros ancianos, la belleza de nuestros paisajes y la grandeza de nuestros artistas para todos aquellos que estén interesados en conocer el corazón de nuestra gente.



