La quema del Viejo (tradición de año nuevo)

El 31 de diciembre es día de planear el primer bacanal del año, noche de estar con los amigos, y celebrar en grande. Al igual que en Navidad, se preparan cenas especiales y se quema pólvora y fuegos artificiales en las calles cuando el reloj finalmente señala la esperada media noche.

Al igual que otros países centroamericanos, Perú, Venezuela, Ecuador, y México por mencionar algunos, los nicas también tenemos la tradición, con una que otra pequeña variante, de celebrar el Año Nuevo con la famosa "Quema del viejo".




En algunas regiones del país la gente prepara muñecos que rellena con pólvora para luego sentarlos en las esquinas de los barrios o colgarlos de postes o árboles.

Pensando en su natal Matagalpa, Diana recuerda momentos especiales de su niñez: "A mi me gustaba el 31 porque se quemaba el viejo que estaba en el poste o sentado. El 'viejo' se tiene desde el 24 de diciembre y lleva adentro bombas, cohetes, cachinflines, triquitracas y todo eso de pólvora. Entonces como a las 12 de la noche se le deja al viejo como puro una bomba y cuando ésta explota, todo el muñeco comienza a estallar y le ponen la canción 'allá va el viejo muriéndose de risa, allá va el viejo muriéndose de risa porque ha dejado hijos para el año nuevo.' Allá en el Norte en todas las esquinas hay un viejo, entonces el montón de pólvora que mirás es increible. La misma gente construye los viejos y le ponen lentes, botas de hule, y hasta una botella de Ron Plata. Cuando está listo para quemarse, se le quita todo, menos el puro. Mi abuelito o uno de mis tíos hacían 4 viejos porque como la casa de mi abuelo es toda la cuadra, ponían uno en cada esquina. Era super lindo, me trae muchos recuerdos a la cabeza."