jueves, noviembre 18, 2010

Los zipes

Otro personaje conocido por los campesinos de nuestra tierra es el travieso zipe. Estos curiosos enanitos tienen la característica de tener los pies volteados, ser barrigoncitos y enamorados empedernidos de las muchachas y las mujeres hermosas de las comarcas. Dicen que circundan las milpas buscando como acercarse a éstas para robárselas y dejarlas perdidas en la selva después de haber logrado su propósito.

Comentan algunas mujeres campesinas que los zipes también se roban a los recién nacidos sin bautizar, y se los llevan para perderlos en los caminos o hacer travesuras con ellos, como cuenta Wilfredo Alvarez, en su interesante historia del origen de la Loma del Zipe en Chinandega. Dicen que los hombres gustan atrapar estos enanitos porque una vez lo consiguen, pueden hacerlos trabajar a su voluntad, para que se encarguen de los trabajos más pesados y así poder ellos descansar. Pero atrapar un zipe no es tarea fácil comentan los que lo han tratado. Son bien mañosos y bandidos. Además, una vez sirviendo al nuevo amo, éste tiene que ponerse vivo y con los "ojos al Cristo" porque si se descuida, en cualquier momento el zipe le puede robar a la mujer.








Another character known to the farmers of our land is the mischievous zipe (zee-pay). These curious dwarfs have the characteristic of having their feet sideways, being pot-bellied and crazy lovers of girls and beautiful women from the villages.  People say that zipes surround cornfiels plotting ways to steal women and then leave them stranded in  the jungle after having achieved their purpose.

Rural women also claim that zipes steal unbaptized babies, and lose them on purpose as Wilfredo Alvarez mentioned in his interesting story of the origin of Loma del zipe en Chinandega (link in Spanish).  People say that men like to trap these dwarfs because once the do, they can force them to do labor while they rest.  However, catching zipes is not as easy as it sounds.  According to previous men who have tried to catch them, zipes are very sly and deceptive.  Once they are under the service of a new captor, one must be very observant because if the zipe is neglected, he will disappear along with the captor's wife.