viernes, octubre 21, 2005

Anécdotas de La Judea



La Judea tiene una historia de curiosas anécdotas. En Nindirí se comenta que don Pedro López, que salió de Jesús, se casó con la joven que había interpretado a María. En otra ocasión el que hacía de Diablo estaba jalando con María y antes de salir a escena estuvieron romanceando y ella salió con el rostro todo encontilado.

Cuando yo era niño, en Masatepe, recuerdo que cuando ya estaba montada la presentación de La Judea, faltando poco para la Semana Santa, se supo que María estaba embarazada de Judas y la barriga era tan notoria que se tuvo que suspender La Judea.

En otra ocasión uno de los soldados romanos era vendedor de pescado y andaba por las calles del pueblo, anunciando el producto al grito de: “El pescado mareño, el pescado mareño”. Todo fue que saliera al escenario del cine y todo el chavalero comenzamos a gritar: “El pescado mareño, el pescado mareño”, y el hombre se enojó tanto que se bajó y nos comenzó a seguir. La función fue suspendida por más de una hora.

No se me olvida cuando el que hacía de Gestas, mal ladrón, estaba tan nervioso que le fueron a comprar medio litro de guarón para que agarrara valor. Cuando llegó el momento de la crucifixión estaba tan bolo que comenzó a gritar improperios contra los soldados romanos, llamándolos por sus verdaderos nombres, incluyendo apodos, mentándoles a sus progenitoras hasta que lo bajaron de la cruz y se lo llevaron mientras gritaba que era muy hombre y que ningún pendejo lo iba a crucificar. 



21 de marzo de 2005