sábado, marzo 24, 2012

Rosas



Señora…

aquí tengo rosas

para entregarle,

abra su vidrio

que quiero enseñarle

las rosas más bellas,

que habrán de besarle.

No quiero el dinero

ni quiero sus ropas

tan sólo entregarle,

las rosas más bellas,

que acabé de cortarle,

y nada le cuesta

tentar escucharme.

Le cuento señora…

mi jardín no es grande,

tampoco es pequeño

pero es suficiente

para rebosarme

de todo lo bello

que puedo brindarle.

Yo se que su miedo

le impide escucharme

por mi piel oscura

y mis pies descalzos,

si pido en la calle

es porque mi madre,

no quiere abrazarme.

Señora no llore...

la falta de amor

que invade sus tardes,

si le ofrezco rosas

es para alegrarle,

y decirle con ellas

que yo puedo amarle.

Esther – 25/03/2012